19/8/2026.- En el ámbito de la medicina preventiva, existen mitos arraigados que pueden poner en riesgo la salud de miles de personas. Uno de los más comunes es asumir que la presión arterial alta siempre se manifiesta con dolores de cabeza, mareos o zumbidos en los oídos. La realidad clínica demuestra lo contrario: la hipertensión arterial (HTA) suele ser completamente asintomática en sus etapas iniciales y moderadas.
Por esta razón, la comunidad médica internacional la cataloga como el «enemigo silencioso». Sin un chequeo periódico, una persona puede vivir años con valores elevados de tensión sin experimentar ninguna molestia, mientras el sistema cardiovascular sufre un
desgaste progresivo.
Mitos y realidades sobre la presión arterial
- Mito: «Si no me duele la cabeza ni siento mareos, mi tensión está normal».
- Realidad: La mayoría de los pacientes hipertensos no presentan síntoma alguno hasta que ocurre una complicación mayor.
- Mito: «La hipertensión es un problema exclusivo de los adultos mayores».
- Realidad: Aunque el riesgo aumenta con la edad, factores como el estrés laboral, el sedentarismo, el consumo elevado de sodio y antecedentes genéticos han incrementado su diagnóstico en adultos jóvenes y de mediana edad.
- Mito: «Si los valores se normalizan, puedo suspender el tratamiento».
- Realidad: El tratamiento de la hipertensión es continuado. La normalización de las cifras es consecuencia directa del cumplimiento del esquema médico o de los cambios de hábitos adoptados.
5 Recomendaciones clave para proteger tu salud cardiovascular
Desde la Gerencia de Salud del Ipasme, compartimos estas recomendaciones fundamentales para la prevención y el control oportuno de la presión arterial:
- Chequea tu tensión periódicamente: No esperes a sentirte mal. Acude a una toma de presión arterial al menos una vez cada seis meses si no tienes antecedentes, o según las indicaciones de tu médico tratante.
- Reduce el consumo de sodio: Limita la sal
añadida en las comidas y evita alimentos ultraprocesados, enlatados o embutidos con alto contenido de sodio conservante.
- Mantén una rutina de actividad física: Realiza al menos 30 minutos diarios de caminata, ejercicios aeróbicos o recreativos. El movimiento fortalece el músculo cardíaco y mejora la circulación.
- Prioriza la gestión del estrés y el descanso: El estrés crónico libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, las cuales elevan la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
- Evita el tabaco y modera el consumo de alcohol: Ambos hábitos deterioran las paredes arteriales y reducen la elasticidad de los vasos sanguíneos.
Cuidado integral para nuestros afiliados
El Ipasme mantiene su compromiso con el bienestar integral del magisterio y sus familias. A través de la red de Unidades Médicas en todo el país, la Gerencia de Salud ofrece atención especializada en cardiología, medicina interna y consulta general para el despistaje y seguimiento de condiciones cardiovasculares.
Recuerda que la prevención es la herramienta más eficaz para garantizar una calidad de vida plena y duradera.
Prensa IPASME | R: Dubraska Moya